domingo, 30 de marzo de 2008

Cuartos Crecientes

Un día encontré por la calle una bolsa de cartón. En su interior, cientos de piernecitas torneadas de plástico del bueno.
La recogí y me la llevé a casa.
Pasaron unos meses, y llegó la primavera...y con ella, las fresas.
Y en las fruterías lucían apretaditas, en esas cajas pequeñas de madera ligera.
Un par de piernas para cada mujer, y una mujer en cada habitación.
Y una luz para iluminarlas.


















1 comentario:

la guardiana dijo...

lo encontraste en Amsterdam?